Es el que en peor situación económica y laboral está, y el que más sufre las deficiencias del sistema judicial. También es el blanco electoral por excelencia: a ninguna de las tres listas que intervienen en la renovación parcial de autoridades en el Colegio de Abogados de la Capital se les escapa que el voto de los profesionales menores de 35 años puede resultar decisivo para entrar el Consejo Directivo, y al Tribunal de Ética y Disciplina de la entidad.
La necesidad de seducir a las nuevas generaciones ha impactado en la oferta que la alianza oficialista Moreno-Alberdi-Belgrano, la agrupación Nicolás Avellaneda y la lista Abogados Agremiados han preparado para el comicio del próximo lunes. Mientras los "avellanedistas" promueven al postulante a presidente más joven (Guillermo Arévalo, 39 años), las nóminas de "agremiados" y el oficialismo incluyen respectivamente a LucianaFalcucci y Felipe Rougés, dos letrados nacidos en 1983.
Ambos han advertido que los abogados menores de 35 años conforman la mitad del padrón y que estos participaron poco en las últimas votaciones de la abogacía organizada. "El ausentismo refleja que el sistema expulsa a los profesionales y que muchos de estos prefieren trabajar en un call center o en el comercio", ha opinado Falcucci, que en Agremiados representa a un sector afín al asesor municipal Walter Berarducci y, por extensión, al intendente Domingo Amaya. Según su perspectiva, la matrícula ($ 300) y los aportes previsionales ($ 3.000) anuales hunden al colega que recién empieza a litigar. "Nosotros proponemos exenciones durante los primeros años de ejercicio de la profesión. Respecto de la matrícula, ¿por qué no implementar el pago en cuotas?", ha añadido Falcucci ayer, en el sector de la plaza Yrigoyen "colonizado" por las carpas de su lista y de la Moreno-Alberdi-Belgrano.
"Los aportes son necesarios. Los 'agremiados' no entienden que las cosas cuestan dinero y que hay que sacarlo de algún lado. Nosotros acordamos con la Caja (de Previsión y Seguridad Social para Abogados y Procuradores) para que los matriculados aporten sólo el 30% del mínimo durante sus primeros tres años", ha replicado Rougés, fundador del foro Abogados Unidos. El candidato oficialista ha añadido que la mejor manera de ayudar a los jóvenes es impulsando la creación de juzgados, los tribunales arbitrales y los métodos alternativos de resolución de conflictos. "Si el trámite es veloz, el abogado que tiene poco juicios puede vivir de su profesión", ha razonado Rougés, que ha definido a la matrícula del Colegio como una de las más bajas del país.
"Nosotros planteamos que el profesional joven no pague matrícula durante los primeros dos años, y que luego abone una tarifa que tome en cuenta los gastos que hay que hacer para armar un estudio y una biblioteca", ha dicho Rodolfo Gilli, candidato a vocal del Consejo por la Nicolás Avellaneda. En el otro extremo de la Yrigoyen, cerca de la carpa de su agrupación, el letrado de 40 años ha dicho que el Colegio debe apuntalar a los que quieren ejercer en forma libre e independiente: "esto no es para todo el mundo; por estructura mental, ciertos profesionales necesitan tener un sueldo fijo".